Enero 2021
Ministerio de Salud de Chile se suma al Pacto Chileno de los Plásticos

A inicios de septiembre de 2020, Antonia Biggs asumió como líder de Consumo y Producción Sustentable de Fundación Chile (FCh), y como directora ejecutiva del Pacto Chileno de los Plásticos (PCP). A esa fecha ya estaba trazada la hoja de Ruta del Pacto, y los distintos grupos que están trabajando en tareas específicas establecían sus primeros objetivos para lo que quedaba de 2020 e inicios de 2021.

A mediados de enero, el Ministerio de Salud se sumó al Pacto Chileno de los Plásticos, organismo que resulta clave en la formulación de un trabajo que está vinculado directamente con envases y embalajes que están en contacto directo con alimentos, y también en las normativas relacionadas con el tratamiento de los residuos. En Chile, la mayor parte de la regulación asociada a las labores de recolección, separación, pretratamiento y valorización de residuos plásticos, a la fecha, no difiere de la regulación general para la gestión de residuos. Por tanto, dicha regulación es principalmente de carácter sanitario, siendo de gran relevancia el régimen de autorizaciones para cada una de las etapas en cuestión.

“Se requiere conversar sobre materialidad e incorporación de plástico reciclado en envases, así como de infraestructura de recolección de residuos, y para ello tener al Ministerio de Salud involucrado es esencial”, dice la directora ejecutiva del Pacto Chileno de los Plásticos, Antonia Biggs.

¿Cómo se concretó el ingreso del Ministerio de Salud al Pacto?

En el Pacto hay distintos grupos que trabajan en distintas temáticas y definen algunos temas críticos a trabajar. Uno de ellos es el grupo de Diálogo, y en esas conversaciones muchas veces salió que debiéramos contar tanto con el Ministerio del Medio Ambiente como al Ministerio de Salud, porque sabemos que la gestión de residuos, y por cierto la de plásticos, tiene esta dualidad. Entonces, retomamos las conversaciones con Salud y formalizamos su entrada al Pacto.

¿Qué significa esto en términos prácticos?

Esto permite dialogar sobre los avances que necesitamos para poder lograr las metas del Pacto al 2025. Entendemos que hoy el Ministerio de Salud tiene gran parte de sus esfuerzos enfocados en el combate de la pandemia, pero al estar en el Pacto también nos ayuda a retomar el análisis legal de las regulaciones que nos pueden ayudar a avanzar en esta materia. Se requiere conversar sobre materialidad e incorporación de plástico reciclado en envases, así como de infraestructura de recolección de residuos, y para ello tener al Ministerio de Salud involucrado es escencial.

Uno de los estudios que realizó recientemente el pacto está relacionado precisamente con normativa asociada a envases y embalajes, a como incorporar material reciclado, por ejemplo. ¿Qué conclusiones salieron de ese estudio?

Entre las propuestas, para la incorporación de material plástico reciclado se establece la recomendación de vincularse con otros instrumentos de planificación con enfoque voluntario como la Hoja de Ruta de Economía Circular y el APL de ecoetiquetado; entender el rol de los sistemas de gestión de residuos en la Ley REP y sus atribuciones; y por cierto lo primero es adaptar nuestro marco normativo para que converse con los objetivos país y de política pública en esta materia, y asegurar así un alto nivel de protección de la salud humana y el medio ambiente.

En marzo el Pacto por los Plásticos tiene que presentar un informe de reportabilidad de sus avances, pero también de las brechas aún existentes.

¿Cómo se está trabajando, y qué va a contener ese informe?

El año pasado logramos definir un formato de reportabilidad, y acordamos que fuera bien acotado a lo que necesitamos como información de línea base y también para dar cuenta a la Fundación Ellen MacArthur. Nos basamos en documentos de ellos pero hicimos algunos ajustes a nivel nacional, y separamos la reportabilidad en productores, proveedores y en gestores. La idea es que nuestros socios tengan un plazo -enero y febrero- para reportar con acompañamiento desde Fundación Chile, y contar con indicadores de actividades como, por ejemplo, las toneladas recolectadas de materiales post consumo, las recicladas, etc., y que idealmente las puedan separar por materialidad. Esa información la trabajamos también con nuestros abogados de libre competencia, y si bien internamente vamos a tener indicadores por cada uno de los socios, lo que vamos a reportar son las cifras globales de los miembros del Pacto en su conjunto. Se va a entregar el avance sobre los cuatro compromisos, ojalá con porcentajes, y las actividades realizadas en cada uno de ellos, así como las que se van a hacer a futuro. También las problemáticas que se han encontrado en el camino para gestionar o valorizar determinados materiales.

Fuente: País Circular
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