El informe Perspectivas Económicas Mundiales del Banco Mundial proyecta que el crecimiento mundial caerá al 2,3 % en 2025, su nivel más bajo desde 2008, sin considerar años de recesión global. El 70 % de las economías del mundo han visto reducidas sus previsiones, reflejando el impacto de las tensiones comerciales, la incertidumbre normativa y un contexto económico más complejo.
En el caso de las economías en desarrollo, se espera un crecimiento de 3,8 %, mientras que los países de ingreso bajo alcanzarán un 5,3 %, ambos por debajo de las proyecciones anteriores. La inflación mundial se mantendría elevada, con un promedio de 2,9 %, y el crecimiento del ingreso per cápita en las economías emergentes se estima en 2,9 %, es decir, 1,1 puntos porcentuales por debajo del promedio entre 2000 y 2019.
Por regiones, se proyecta que Asia meridional liderará con un crecimiento del 5,8 %, seguida por Asia oriental y el Pacífico (4,5 %), África subsahariana (3,7 %), Oriente Medio y Norte de África (2,7 %), Europa y Asia central (2,4 %) y América Latina y el Caribe (2,3 %).
El Banco Mundial advierte que, de mantenerse esta tendencia, las economías en desarrollo podrían tardar hasta dos décadas en recuperar su trayectoria previa a la pandemia. En este contexto, se destaca la necesidad de impulsar reformas estructurales, diversificar los vínculos comerciales y promover una mayor integración económica para sostener el crecimiento y enfrentar los desafíos globales.
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Fuente: Banco Mundial