La feria internacional realizada en Düsseldorf permitió conocer innovaciones que marcarán el futuro del sector. Desde CODEPACK destacan el avance de la digitalización, la integración de datos y el desarrollo de soluciones cada vez más eficientes para la producción y el envasado.
La reciente edición de Interpack 2026 volvió a posicionarse como uno de los principales puntos de encuentro para la industria global del packaging. Desde Düsseldorf, Alemania, la feria reunió las últimas tendencias en materiales, automatización, trazabilidad y soluciones orientadas a una economía circular, mostrando hacia dónde avanza el sector y cuáles serán los principales desafíos para los próximos años.
Para Sebastián Porzio, Gerente Comercial de CODEPACK, quien ha visitado la feria durante más de dos décadas, Interpack: “No es solo una feria de maquinaria o envases, sino probablemente el mejor lugar del mundo para entender hacia dónde se mueve el packaging, qué están priorizando las marcas globales y qué desafíos deberán enfrentar proveedores, convertidores y empresas productivas”.
Uno de los grandes focos de esta edición fue la evolución del envase hacia una solución mucho más integral. Hoy, el packaging ya no se entiende únicamente como un contenedor o una pieza gráfica, sino como una herramienta estratégica capaz de proteger el producto, optimizar procesos, reducir mermas, facilitar la trazabilidad, cumplir nuevas regulaciones y entregar información útil al consumidor.
En cuanto a materiales, la tendencia apunta a soluciones más livianas, reciclables y diseñadas desde su origen para una economía circular. Entre los desarrollos destacados estuvieron los papeles con barrera, estructuras monomateriales, films de menor espesor, materiales basados en fibras y recubrimientos funcionales. Sin embargo, el foco ya no está solo en que un material “parezca sustentable”, sino en que realmente funcione en toda la cadena productiva y logística.
“La conversación hoy está centrada en si el material corre bien en máquina, mantiene la vida útil del producto, resiste la logística y puede valorizarse después de su uso”, explica Porzio.
La automatización y digitalización también marcaron presencia en Interpack 2026. Las nuevas tecnologías mostraron avances en inspección en línea, visión artificial, robótica, control automático de calidad, reducción de desperdicios y captura de datos para optimizar la toma de decisiones.
Para mercados como el chileno, estas herramientas comienzan a transformarse en una necesidad concreta frente a la presión por costos, la escasez de técnicos especializados y las crecientes exigencias de calidad y continuidad operacional.
Otro de los temas centrales fue la trazabilidad. La transición hacia códigos 2D, impulsada por iniciativas globales como GS1 Sunrise 2027 y Amazon Transparency, está redefiniendo el rol de la identificación y serialización de los envases.
Actualmente, un código puede conectar al consumidor con información sobre origen, lote, vencimiento, reciclabilidad, promociones o autenticidad, mientras que las empresas pueden mejorar la gestión logística, los recalls y el manejo de datos variables producto a producto.
Para Chile, esto cobra especial relevancia en industrias exportadoras como alimentos procesados, vinos, salmones, carnes y lácteos, donde la trazabilidad dejará de ser un atributo diferenciador para convertirse en una exigencia competitiva.
Como conclusión, Sebastián Porzio destaca que la innovación en packaging ya no depende de una sola tecnología, sino de la capacidad de integrar materiales, equipos, datos y conocimiento industrial para resolver de mejor manera las necesidades reales de los clientes.
“Chile tiene industrias exigentes, exportadoras y muy conectadas con las tendencias globales, por eso lo que se ve en Düsseldorf no es lejano y anticipa lo que llegará a nuestras plantas, supermercados, centros logísticos y decisiones de inversión”, finaliza.
Fuente: CODEPACK